La investigación de Urda examina la gestión del tráfico y el LZB
La Guardia Civil analiza las comunicaciones y las cajas negras mientras siguen 31 heridos hospitalizados
El accidente ferroviario de Urda dejó 69 fallecidos y más de 200 heridos tras la colisión de un AVE de Renfe contra un tren Iryo detenido. La investigación judicial analiza las comunicaciones entre el Centro de Regulación y Control de Atocha y los dos trenes, los protocolos aplicados y las cajas negras.
El primer informe técnico sitúa la velocidad del AVE entre 160 y 200 kilómetros por hora. Las autoridades han identificado a 56 víctimas, mientras 31 heridos continúan hospitalizados, 13 de ellos en cuidados intensivos. El Gobierno prevé aprobar el martes un real decreto de ayudas y presentará un informe sobre el accidente.
El PP y Vox han anunciado que se personarán en la causa, y expertos y representantes ferroviarios reclaman revisar la seguridad, el mantenimiento y la organización del tráfico.